Testimonio de Caamaño
Acevedo, Francis
Lugar de entrevista
AGN
Fecha de la
entrevista 2007-05-04
Investigador: Pedro
de León Concepción
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril
PDL: Cuéntenos
sobre su padre, sus vivencias. ¿Qué recuerda de su infancia?
FCA: Bueno, yo
recuerdo de mi padre una serie de cosas muy agradables como papá, y unas
vivencias extraordinarias, desde que uno comienza a tener uso de razón, uno se
da cuenta, se va dando cuenta de lo que tiene a su lado, y yo recuerdo, yo
recuerdo antes de la
Revolución de Abril del 65, yo tenía 6 años en la Revolución , antes de la Revolución tendría
unos, dentro de los cuatro años y medio en adelante, como él constantemente
jugaba con nosotros, nos llevaba a la finca que teníamos, nos enseñó incluso, a
montar en unos pony, unos caballos, y se divertía muchísimo en esa finca,
nosotros hicimos muchas maldades donde él tuvo que llamarnos la atención, por
ejemplo, mi hermano Alberto me tiró un panal de avispas arriba, y tuvo mi papá
que salir corriendo conmigo para el médico.
PDL: Alberto, mayor
que usted.
FCA: Mayor que yo,
y te digo, fueron muchas cosas que hicimos, maldades, también juego con él,
jugábamos constantemente, y en la finca, si mal no recuerdo, sería como un… no
sé si era un riachuelo o un canal, algo, nosotros nos bañábamos ahí a veces,
nos prohibieron muchas veces tirarnos porque había… parece que crecía, y
nosotros nos metíamos ahí, mi papá tenía que ir a buscarnos, tirarse ahí a
sacarnos del agua, te digo, son cosas que voy recordando, recuerdo en esa edad
a medida que fuimos creciendo pues voy recordando, se me han grabado más cosas,
ejemplo, ya para la
Revolución de Abril, que es cuando ya tenía seis años, ya hay
cosas que sí me recuerdo, no te puedo decir que las recuerdo con una exactitud
de una persona adulta, eso sería una gran mentira, pero sí recuerdo, por
ejemplo, que vimos mucha sangre, vimos mucha sangre, vimos cómo mi padre nos
decía que eso era producto de una guerra, que ellos tenían que pelear
defendiendo nuestro país, que no nos correspondía a nosotros, que lo que
teníamos que hacer era vivir como niños, felices, tranquilos, todas esas
orientaciones y todas esas cosas él nos las daba, buscaba el tiempo para
sentarse en una mesa con nosotros para jugar, como padre, mira, te digo, agotó
todo el tiempo que él pudo dentro de todas las tareas múltiples que él tuvo que
cumplir, el agotó ese tiempo con nosotros, él buscaba la forma de dirigirme la
palabra, de tratarnos con cariño, de jugar.
Vi algo que siempre
me impactó de él, era que todos los sábados le llevaba a mi mamá flores, y le
llevaba una fundita con doce manzanas, eso es algo que nunca se me ha olvidado.
PDL: Dice todos los
sábados.
FCA: Todos los
sábados, él llegaba con eso, podía estar antes de la Revolución , después de la Revolución , pero esa
fundita de manzanas y esas flores nunca le faltaban a mi mamá, esas son cosas
que uno dice, bueno, él militar, era el hombre que constantemente estaba en
ocupaciones, pero no, desde el punto de vista humano, sensible, era
extraordinario, extraordinario, y recuerdo también, por ejemplo, que Alberto y
yo peleamos en una ocasión durante la Revolución de Abril con un tira piedras, él supo
cómo acercársenos y decirnos: hijo mío, la pelea nos corresponde a nosotros, no
a ustedes, ustedes tienen que jugar y llevarse bien, si ustedes quieren pelear
tienen que hacerlo cuando sean grandes, para defender su país, pero no lo hagan
ahora de niño porque ustedes tienen que crecer. Te estoy diciendo con mis
palabras lo que él nos dijo, nos decías esas cosas.
PDL: La edad de
Alberto.
FCA: Siete años.
PDL: Un año.
FCA: Si, un año de
diferencia, yo tenía seis años, te estoy diciendo que él siempre tuvo ese
momento para dedicárnoslo y dedicárselo a mi mamá, algo también que fue
impactante para nosotros, fue ver cómo él durante el período de la Revolución de Abril, él
llegaba a la casa, allá había un piano viejo, y él detenerse a tocar el piano,
nos dábamos cuenta de su estado de ánimo, eso es algo también que te das cuenta
de que era una persona muy sensible.
Hay algo también
que no se conoce, muchos decían que Caamaño no era religioso, porque sí era
comunista, porque sí militaba, Caamaño hizo cursillo de cristiandad, y ahí
nosotros tenemos los documentos que prueban eso, tenemos los cuadernos que él
utilizaba con el nombre de todo el listado, con el nombre de todos sus
compañeros de cristiandad, con el número de teléfono, dirección y todo eso,
entonces, muchos han dicho, por ejemplo, hay personas que me han dicho; no, porque
él se hizo comunista, él no creía en Dios, los comunistas no creen en Dios,
sean de donde sean, comunistas, socialistas, capitalistas, las creencias
religiosas no se le quitan a nadie, se mantienen con él.
Entonces, también
lo han visto como un hombre militar, recto, una persona que era muy imponente
por su conducta militar, y eso es falso, le digo que es falso porque hay que
ver el lado humano, su sensibilidad humana, hasta qué punto llegaba, y eso
nosotros lo vivimos, y lo pudimos palpar, ver, como te decía ahorita, si él
llegaba a la casa y tocaba ese piano nos dábamos cuenta qué había pasado en el
día.
PDL: Eso es bueno
enfatizarlo. Pero vamos a poner un ejemplo, un día que llegaba a x hora, una
determinada hora, tocaba el piano, ¿Cómo usted percibía eso?, el tono, la
melodía que tocaba.
FCA: Por el tono y
la melodía que tocaba, ahí él, por ejemplo, si había caído varios de sus
compañeros él tocaba una melodía que uno se daba cuenta que era de tristeza,
eso era lo que él sentía, dolor, entonces, nosotros, incluso siendo niños y
hasta mi mamá, cuando él llegaba así lo que hacíamos era que los dejábamos
tranquilo porque sabíamos que se sentía mal, era preferible no molestarlo hasta
que ya se le pasara, porque ahí se desahogaba, entonces, lo dejábamos
tranquilo.
PDL: Era un
encuentro privado.
FCA: Entre él y ese
piano, él llegaba y se sentaba ahí.
PDL: Su madre había
instruido a sus hijos, en ese caso a ustedes, para que lo dejaran tranquilo en
esos momentos.
FCA: Si.
PDL: Ustedes lo
acataban.
FCA: Lo acatábamos,
porque lo entendíamos. Bueno, mira, hay anécdotas durante la revolución, que
son increíbles, yo recuerdo en una ocasión, por ejemplo, yo cogí una granada de
mano, si me pregunta cómo le quité el pasador de seguridad, no sé.
PDL: Pero lo hizo.
FCA: Pero lo hice,
tenía seis años y algo, recuerdo que se me acercó mi papá, bueno, eso fue en la
casa, y yo lo que decía era que le iba a tirar una granada a los tanques
americanos, eso es por lo que yo estaba viendo, yo decía: no, ¡se la voy a
tirar a los gringos!, ¡se la voy a tirar a los gringos!, mi papá trató de
convencerme, todos los que estaban ahí trataron de convencerme hasta que
lograron quitarme la granada a la mala, cuando me quitaron la granada se dieron
cuenta que no tenía el pasador, si yo la hubiese soltado… posiblemente todos
nos hubiéramos muerto.
PDL: ¿Y qué le
decía su padre en esos momentos, los que estaban ahí?, que usted recuerde.
FCA: Con mucha
calma recuerdo que ellos me hablaron, ven danos eso, eso no es para que tú
juegues con él, déjanos esta parte a nosotros, incluso, me llevaron un robot de
juguete, de dónde lo sacaron, no sé, pero me llevaron un robot de juguete, te
lo vamos a cambiar, toma, danos eso, todo eso me lo dijeron, bueno, por fin, ellos
recuperaron la granada, yo no sé de dónde salieron más revólver, pero después
mi hermano y yo teníamos revólver cada uno, de esos de juguete, muchachos al
fin, comenzamos a inventar y nos metíamos en la habitación, registrábamos todas
las habitaciones de la casa buscando los proyectiles, las balas para ponérsela
a los revólver, ¡vamos a ira a matar gringos!, con el revólver de juguete, y
cosas así hacíamos, entonces, mi papá lo que hacía a veces se reía y decía:
estos muchachos me van a volver loco, me van a volver loco, porque es que no es
posible que uno le hable y ellos sigan diciendo que van a matar gringo, que
salgan corriendo y jugando con lo que no pueden jugar.
Una vez nos metimos
en el patio, al lado de la casa, en un callejón, tumbamos unos tanques de
metal, yo creo que eran de 55
galones , que estaban vacíos, en esos momentos había unos
tiroteos por la zona, todo el mundo pensó que algo nos había pasado también,
porque se cayeron todos aquellos tanques y la bulla que hicieron, ¿no?, fue
increíble.
Te digo que fuñimos
bastante como muchachos, pero sí recuerdo que mi papá nunca nos puso una mano
encima, siempre habló con nosotros, y si nos dio alguna nalgada en algún
momento, yo no me acuerdo, y es posible que lo haya hecho, es posible que lo
haya hecho, no te puedo decir: no, nunca, es posible que lo haya hecho, y cosas
así, te digo, él tenía una sensibilidad increíble, él, por ejemplo, con el
resto de la familia, él hablaba, tú te dabas cuenta cómo él hablaba, cómo se
juntaba con ellos, con sus hermanos, eso era increíble, tú veías y tu decías;
eso no puede ser un coronel, eso no puede ser un militar, eso es una dama, la
forma en que él trataba a las personas.
PDL: Muy cortés,
muy gentil.
FCA: Si, a veces se
ponía bravo y era mejor dejarlo solo, era mejor que tú dijeras: ¡déjalo solo y
no te metas con él!, pero bueno, cada persona tiene su momento, que cuando está
bravo hay que dejarlo.
PDL: Señor Francis,
para ubicarnos, diríamos en dirección y geografía, cuando hablamos de la finca ¿a
qué lugar nos referimos?, ¿dónde estaba la finca?
FCA: Esa finca
estaba en Villa Mella.
PDL: Villa Mella.
¿Iban con frecuencia?
FCA: Si, con mucha
frecuencia, íbamos con mucha frecuencia, ahí jugábamos a cada rato, la
visitábamos, mis abuelos estaban ahí también, recuerdo que todos mis tíos se
juntaban allá con nosotros, ahí nos veíamos siempre, era una finca bastante
grande.
PDL: Ya en el 65,
la residencia donde ustedes estaban.
FCA: Mira, en el 65
nosotros vivimos en varios lugares, producto de la misma situación que existía,
estuvimos viviendo en la Félix Mariano
Lluberes.
PDL: ¿Eso es más o
menos?
FCA: Eso está
aproximadamente, aproximadamente no, eso está, esa es la callecita que sale al
lado del…, donde está la secretaría de cultura, la callecita que sube, eso es
Ciudad Nueva o Gazcue, perdón, esa es, estoy desubicado ahora en la callecita,
nosotros vivimos en la Féliz Mariano
Lluberes, pero esa no es la calle, es la otra paralela a esa.
PDL: Paralela.
FCA: Si, es la otra
paralela a esa.
PDL: Después del
Obelisco.
FCA: Después del
Obelisco uno sigue…
PDL: Y sube a mano derecha.
FCA: Y sube a mano
derecha.
PDL: ¿Ustedes
tuvieron un tiempo prudente?
FCA: Si, allí
estuvimos un buen tiempo. Estuvimos viviendo en el Ensanche La Fe , también.
PDL: ¿En el
Ensanche La Fe ?
FCA: Si.
PDL: ¿Arriba?
FCA: Eso fue casi
iniciando la Revolución.
PDL: ¿En qué parte
más o menos?
FCA: Por donde
estaba la Intendencia Militar ,
creo que era Intendencia Militar que estaba ahí.
PDL: ¿Sería por
Transportación?
FCA:
Transportación, ¿tú ves?, tú me estás ayudando a recordar, Transportación, por
donde estaba Transportación, vivimos también al lado del Edificio Copello, te
estoy hablando, eso ya sí fue de lleno durante la Revolución.
PDL: Pero esa parte
me impactó, en Transportación, ahí, vamos a decir, Abril, ya en el mismo mes de
Abril, al final, el ambiente.
FCA: Salimos de ahí
inmediatamente.
PDL: Una tensión áspera,
esa zona.
FCA: Si, salimos de
ahí, nosotros salimos inmediatamente, te digo, de ahí creo, si mal no recuerdo,
fue a la Félix Mariano ,
porque vivimos en la Félix Mariano
Lluberes, creo que la José Reyes
es la que está al lado de Copello, vivimos ahí, al lado de Copello, vivimos en
otra calle, ahí en Gazcue, que no recuerdo el nombre ahora, te digo, que
estuvimos en varios lugares.
PDL: Como una
medida, ahora usted lo analiza quizás de…
FCA: De seguridad.
PDL: De seguridad.
FCA: Incluso, mi
papá tuvo que meternos en una embajada a nosotros, porque recibió varias
amenazas de que nos iban a matar con su familia, si no se rendía, y tuvimos encerrados
en el baño, en una embajada, en una segunda planta, en un baño, donde
estuvimos: Alberto, mi mamá, dos primos nuestros, la tía y yo, 5 personas, en
ese baño, ahí, por las mismas condiciones que teníamos, encerrados en ese baño
teníamos que comer, bañarnos, cocinar, hacerlo todo, ahí yo me caí y me quemé
este brazo en una hornilla eléctrica, te digo, pasamos mucho, pasamos mucho.
PDL: Las peripecias
de la familia de los líderes.
FCA: Si, pasamos mucho,
pasamos mucho, vimos cómo incluso, estando no recuerdo si fue en la Félix Mariano Lluberes, un
tanque americano se puso en el patio de la casa, con el cañón apuntando hacia…
en amenaza total.
Pues esas cosas, te
digo, fueron las que muchas veces nos hicieron reaccionar como muchachos, pero
a la vez indignados por lo que estaba pasando, tú dices; bueno, un niño con
seis años, pero estaba viviendo una situación intensa, y eso nos obligó a de esa
reaccionar de una forma que tú dices, ¡cóntrale!, pero parece una gente grande,
pero esa función te obligaba a reaccionar a veces.
PDL: El… diríamos,
la protección en la embajada, de la familia ¿Fue cuándo, más o menos?
FCA: Estuvimos un
mes y algo, creo.
PDL: ¿Sería en mayo
o en junio?
FCA: No recuerdo
exactamente, no recuerdo exactamente, tal vez más adelante yo me acuerde y
pueda decir; mira, fue en tal mes, pero no recuerdo.
PDL: Pero sí
recuerda la Embajada.
FCA: Argentina,
creo que era la Embajada
de Argentina o México, una de las dos, pero creo que era la Embajada de Argentina.
PDL: Señor Francis,
hay una parte humana poco conocida de Caamaño, quisiéramos que usted por favor
la compartiera, por ejemplo, detallitos sencillos pero de un gran valor
cultural antropológico, el comandante Caamaño, ¿qué comía?, ¿cómo era el trato?
FCA: Tú estás
tocando un punto, que eso sí le gustaba a él, comer.
PDL: Nos han dicho
referencia solamente así, en titular, que comía bastante.
FCA: Si, comía
bastante, comía bastante, mira, a él le gustaba, yo creo que todo tipo de
comida.
PDL: Si.
FCA: Todo tipo de
comida, tú le ponías cualquier plato adelante, y si él tenía hambre se lo
comía, y si no tenía hambre también comía, incluso, ya en familia, estando
todos sentados en una mesa, él antes de sentarse, él tenía que ir a los platos
de cada uno de nosotros con un tenedor en la mano y decir, déjenme probarla, y
él cogía y la aprobaba, y si tú te descuidabas te quitaba una parte y se la
comía y después venía y te decía: ¿Quieres un poquito?, pero entonces, eso te
lo hacía era como para… qué se yo, porque él lo que hacía era probar la comida
de cada uno, entonces, si le gustaba él decía: esa carne es más grande que la
mía, esa no se la va a comer, y él sabía que uno de nosotros no se iba a comer
ese pedazo de carne, y él se lo cambiaba por el otro y se comía el grandote él,
entonces, nos decía, quieren más, y cogía y cortaba la de él, y si tú le decías
que sí, entonces, te daba, pero cosas así, de todo, él comía de todo.
PDL: ¿Y una comida
preferida?, diríamos, que él dijera, tal día quiero que me hagan tal cosa, por
ejemplo.
FCA: Tengo que
preguntarle a mi mamá específicamente. Pero sí sé que le gustaba, por ejemplo,
le gustaba su arroz con habichuela, le gustaban los locrios, todas esas cosas
él se las comía.
PDL: ¿Y en los
deportes, él era aficionado a los deportes, le gustaban, que recuerde usted?
FCA: Que yo
recuerde, no recuerdo, no recuerdo.
PDL: Pero sí, era
un experto tirador.
FCA: Experto
tirador, mira, vamos a considerar, porque eso era un deporte, era experto
tirador, incluso, incluso, hizo un curso que pasó en Estados Unidos, mientras
estaba allá él hizo su competencia, ganó medallas de Deporte en Tiro con
pistola y con fusil, se hizo experto en tiros en ambas armas, pistola y fusil,
se le entregó un reconocimiento en resultado como experto de tiros con Colt 45, te digo, eso sí. Y en su tiempo de
ocio, cuando ya él se sentía que no tenía nada que hacer, y que ya estaba
cansado de jugar con nosotros, porque a veces lo mortificábamos tanto en los
juegos que él decía ¡déjenme tranquilo!, porque lo mortificábamos, Alberto y yo
nos le tirábamos arriba y le caíamos los dos arriba en el piso, y era dándole
golpe, brincándole arriba, y ya él decía; me van a matar, entonces decía;
déjenme tranquilo, y cuando él se sentía ya que estaba agotado, que no tenía
nada que hacer, él cogía al campo de tiro, ahí él practicaba, cosa que me pegó
a mí, no sé, parece que eso lo heredé.
PDL: Una herencia.
FCA: Si.
PDL: Entonces,
trato de imaginarme ese Caamaño con sus dos hijos jugando, ¿era algo común
diríamos?, ¿una semana diario, ínter diario?, pero cuando se apretaba más la
situación había ya una pausa pero se retomaba otra vez eso.
FCA: Si, porque por
ejemplo, durante la
Revolución de Abril yo no te puedo decir que con la misma
frecuencia jugó con nosotros, lo que sí te puedo decir es que todos los días
nos veía y nos trataba bien.
PDL: Todos los
días.
FCA: Todos los
días. Él todos los días nos veía a nosotros, todos los días nos veía, de que no
pudiera jugar todos los días con nosotros, era entendible, y la misma
situación, porque tú sabes que de primero, cuando se inició la Revolución estaban
todas las cosas, los combates que habían, todo eso, después que lo hacen
presidente sigue en la misma circunstancia, porque es algo que hay que
destacar, mira, de tantos presidentes que ha habido en el mundo, yo creo que el
único que cogió, y se olvidaba de que era presidente y agarraba un fusil y se
ponía al frente de su pueblo, los constitucionalistas, a pelear, que no era de
los que se quedaban atrás y decían vayan allá a combatir. Mira, ahora yo
recuerdo, hablando estas cosas, siendo él presidente, uno diría; bueno, dirigía
bien, todas las cosas que él tenía, todo lo que le pertenecía a él, heredado de
su padre, el teniente general Fausto Caamaño, todo lo que él había ahorrado,
todo lo que le pertenecía en tierra lo vendió, durante la Revolución se lo vendió
a empresarios y todo ese dinero lo utilizó en la Revolución también.
PDL: ¿Todo?
FCA: Todo.
PDL: Pero vámosno
por parte ¿vendió eso?, ¿cómo fue eso?
FCA: Todo eso él lo
vendió y ese dinero lo cogió y lo metió en la zona constitucionalista, para buscarles
comida a los constitucionalistas, al pueblo que estaba ahí, todo ese dinero, lo
único que yo te puedo decir con seguridad, que heredamos de él fueron sus ideas
innumerables, más nada, todo lo invirtió por nuestro pueblo, por nuestra
patria, y mira, yo me siento muy bien y muy orgulloso de eso, porque por lo
menos sé que tuve un padre que defendió nuestro pueblo, y son datos y cositas
que a veces las gentes no lo saben, y por ejemplo, yo me he encontrado con
gentes que me dicen; no, tú tienes que
tener mucho cuarto, porque se creen que como mi abuelo se ocupaba de la Fuerza Armada de Trujillo, que
mi papá tenía dinero, dicen; tiene que haber heredado millones, sí, heredamos
millones, en ideales de mi papá y en el legado histórico que nos dejó, fue lo
único que heredamos.
PDL: En las
investigaciones que usted ha hecho, podemos escuchar incluso, de trámite de
esas ventas, quién la vendió, por ejemplo.
FCA: Hay algunos
documentos, que yo los tengo, de algunas de las ventas, por ejemplo, yo tengo
el documento de la venta de unos Yates, una casa.
PDL: En el 65.
FCA: En el 65. Te
estoy hablando que eso fue en la
Revolución , los demás documentos yo no sé dónde están
metidos, pero sí te puedo decir con toda seguridad de que eso él lo hizo, el
hermano de mi mamá, tío Alejandro, incluso, se había sacado la lotería unos
días antes, y le entregó ese dinero a mi papá y mi papá le dijo que no, que eso
era de él, yo no sé en qué paró ese dinero, pero yo creo que se utilizó también
en eso, y te voy a contar algo que le pasó a mi mamá; mi mamá abajo del
colchón…
PDL: como siempre.
FCA: Como siempre,
había guardado dinero, porque un ejemplo, yo tengo que dejar algo para mis
hijos, porque todo lo está cogiendo para esto, y ahorita yo tengo que buscarle
algo a mis hijos y no tengo nada, y mi papá fue y le preguntó a ella que si no
tenía dinero, no, yo no tengo nada, y él fue y empezó a registrar la casa y
levantó el colchón, ¿ah, tú no tienes nada?, todo esto que está aquí se va para
los combatientes que no hay de nada, y le sacó todo ese dinero y se lo entregó
a los combatientes y le dijo: busquen la comida, búsquense todo lo que
necesiten, es decir, que eso lo vivimos nosotros, es decir, que te estoy
diciendo, te estoy poniendo otro ejemplo más para que tú veas que él todo lo
invirtió ahí.
PDL: Una entrega
total.
FCA: Entrega total.
Fue una entrega total a la causa, entrega total a la defensa de la patria.
PDL: La integración
de la familia, ya diríamos expandiendo un poquito más; tíos, hermanos ¿cómo se
hizo?, usted que recuerde, aun estando jovencito, ¿hubo contratiempos,
dificultades, discusiones de lugar en algún momento dado, en Abril del 65?
FCA: No, yo no
recuerdo haber visto nunca una discusión entre ellos, sí te puedo decir,
incluso, Freddy, tío tenía un vehículo, creo que era de la Coca Cola , se lo
prestaba a mi papá los fines de la Revolución , Luis, había uno de ellos que estaba
en los Estados Unidos, que lo cogió en Estados Unidos la Revolución , no recuerdo
si fue Luis …, creo que fue Luis, y también desde allá mi papá recibió el apoyo
de él, es decir, que todos sus hermanos lo apoyaron, quienes no lo apoyaron,
por ejemplo, yo sé que mi abuelo se sentía, que había sido secretario de las
Fuerzas Armadas de Trujillo, tenía…
PDL: …una tradición
militar conservadora.
FCA: Si,
conservadora, pero sus hermanos lo apoyaron, sus hermanos lo apoyaron, incluso,
varios de los primos, estoy hablando de primos cercanos de él que lo apoyaron.
PDL: Y la
preocupación, diríamos durante la
Guerra de Abril, la educación de ustedes, el ambiente en que
estaban desarrollándose. ¿Hubo un momento dado que esto de que su madre y su
padre hablaron sobre esto, que usted sepa, que usted conociera?
FCA: Que yo
recuerde, no sé, que yo recuerde, no lo recuerdo, y que sepa, tampoco.
PDL: Lo digo porque
las madres siempre están dando alternativas de viaje, ¡vamos a sacarlos!, por
ejemplo.
FCA: Yo sí sé que
mi mamá nos ha dicho de que nosotros durante la Revolución ,
independientemente de todo lo que estaba pasando, y no pudimos ir a la escuela,
pero sí nos estaban enseñando, ¿quién?, no sé, pero mi mamá nos dijo, porque
incluso, cuando salimos de aquí, en le 66, ingresamos a la escuela, y no
habíamos perdido clase, habíamos perdido clase pero teníamos los conocimientos
que nos habían enseñado, y entramos, incluso, en una escuela en Londres, de
habla hispana y de habla inglesa.
PDL: Los aceptaron
en el curso y todo bien.
FCA: Si, todo muy
bien.
PDL: Ok, son
preguntas que están pendientes para su señora madre María Paula, esos
detallitos.
FCA: Si, ajá, esos
detallitos, que tú le puedes preguntar a ella, y yo quisiera que cuando tú la
entrevistes, que le preguntes, porque ella a veces no quiere hablar.
PDL: Si, le haremos
la pregunta.
FCA: Pero ella va a
hablar contigo, ella va a hablar contigo, porque ella está dispuesta a decir
todo lo que ella vivió.
PDL: Señor Francis,
con relación a…, un elemento muy importante, cuando hablamos de la influencia
política en la guerra de Abril, lo político de su padre, lo que usted recuerde
y lo que usted ha investigado, por favor.
FCA: Todo lo que
nosotros hemos investigado, no te digo que recuerde, pero lo que hemos
investigado, por ejemplo, políticos apoyaron a mi papá, ahí había reformistas,
estaban PRD, el Movimiento 14 de Junio, el MPD, todos los Movimientos de
izquierda, incluyendo los partidos tradicionales, de derecha, que estaban
apoyando porque estuvieron ahí presente, incluso, por lo que yo he podido
investigar, hubo un acuerdo y él fue quien tuvo que firmar en representación de
todos los partidos de todos los militares, todos los documentos y todas las
cosas, hubo un momento que fue él que tuvo que firmarlo y hacerse cargo de toda
la situación que había. Y no solo los
políticos, por ejemplo, existen documentos de que todo lo que es los
comerciantes de Santiago, le enviaron firmado por ellos, en su gran mayoría,
documentos de respaldo.
PDL: Desde
Santiago.
FCA: Desde Santiago,
documentos de respaldo económico y de respaldo político y toda la situación que
había en el país, esos fueron los comerciantes de Santiago.
PDL: Tomando en cuenta
que, a veces los pesimistas, por decirlo así, han querido endilgar cuestiones
de honradez durante la guerra, los comercios, etc., etc., hasta ahora tenemos
muy buenas informaciones del trato y de la custodia que se le dio por orden del
comandante Caamaño, según su vivencia y lo que usted recuerda ¿cómo fue ese
trato? ¿Cómo se manejó la situación para salvaguardar los bancos, los
comercios?, eso de firmar cuando un comandante tomaba algo y que luego se le
pagara.
FCA: Mire, yo
recuerdo y he investigado y he visto todos esos documentos donde se manifestó
incluso los comerciantes cuando se le solicitaba algo, cómo se le pagó.
PDL: Usted tiene
esos documentos.
FCA: Si, es decir,
que eso se cumplió, a los bancos, los bancos, en una de las investigaciones que
he hecho, nunca se le permitió un asalto a un banco, los bancos tenían la
protección del gobierno y no se tomó ese dinero para la Revolución , ese dinero
se respetó, y se pudo haber hecho, se pudo haber tomado ese dinero pero se
respetó, porque ese dinero era como…, mi papá siempre nos enseñó “lo que no es
de ustedes no lo toquen”, entonces, no había ningún derecho a coger ese dinero
que estaba en esos bancos si lo había depositado un cliente con qué derecho se
le va a coger, eso se le respetó a las empresas las cuentas bancarias, y hay
que destacar que el gobierno recibió apoyo económico de empresas, de clientes,
de personas.
PDL: ¿Por ejemplo?
FCA: De las
empresas, por ejemplo, los comerciantes de Santiago le dieron apoyo económico,
como yo te decía ahorita, de personas no recuerdo nombres exactos, pero, déjame
ver, yo sé que de personas se recibió apoyo en la Revolución , se recibió
apoyo económico, incluso, no solo de República Dominicana, se recibió apoyo
político, moral, a nivel internacional, y eso está reflejado ahí, ahí están
esas cartas, esos, todos esos papeles están guardados, reconociendo el gobierno
constitucional.
PDL: ¿De
organizaciones de otros países o países como tal?
FCA: De
organizaciones de otros países, de personas de otros países, de gobiernos, que
reconocieron el gobierno constitucionalista.
PDL: Esas cartas
tienen un valor histórico tremendo.
FCA: Un valor
histórico increíble, incluso, para que tú veas como son las cosas, yo
tengo una nota que la mamá de las hermanas Mirabal le escribió a mi papá con su
letra y puño, donde dice que ella se siente muy bien de saber que su gobierno,
de Caamaño, está siendo algo por lo que sus hijas murieron.
PDL: Dedé Mirabal.
FCA: Dedé Mirabal.
Te estoy diciendo, porque si yo te pongo a ver todas las cosas que yo he
logrado conseguir buscando, mira, me ha dado trabajo conseguirlo, y tú te vas a
dar cuenta, leyendo todos esos, viéndolo, tú dices: ¡cóntrale!, pero no es como
hablan muchas gentes.
PDL: Que quieren
obviar muchos detalles.
FCA: Si, quieren
obviar muchos detalles.
PDL: Y dañar cosas.
FCA: Y dañar cosas,
hay muchos, muchos documentos del gobierno de Caamaño, hay muchos, que si tú
los lees, ves, te das cuenta de cómo se estuvo manejando el gobierno, se
cometieron errores, se cometieron errores, pero se solucionaron, se tomaron
muchas medidas que favorecieron más al pueblo dominicano, se tomaron muchas
cosas que favorecieron al pueblo, al no poderse restaurar la constitución del
63, que fue el objetivo, uno de los objetivos por lo que se luchó en la Revolución de Abril,
pero durante el período del gobierno de Caamaño se tomaron muchas medidas
favorables al pueblo, y muchas cosas que tú te das cuenta que no son como se
han tratado de poner, porque cuando tú ves todos esos documentos firmados por
esas personas y los resultados, y entonces, a parte, no solo uno ver los
documentos, porque tú sabes que el papel como se dice “aguanta lo que le
pongan”, cuando tú te pones a averiguar con las personas que estaban ahí, los
que vivieron eso, que te dicen ese testimonio, te dicen: oye, aquí se hizo
esto, esto, esto, esto y esto, te das cuenta, porque se estaba cumpliendo con
eso, y que realmente fue como se puso.
PDL: Cierto, El
presidente Caamaño, como tal, ya elegido, los legisladores, la comunidad,
incluso, de políticos e intelectuales lo reconocen como tal ¿continúa en el
mismo local, la misma oficina, reuniéndose con la misma persona o cambia
paulatinamente su estrategia de tratar, de hacer o de ejecutar?
FCA: Eso es durante
el gobierno del 65.
PDL: Si.
FCA: Cuando a
Caamaño lo eligen presidente, incluso, el congreso estaba reunido en la Pina con Canela, y salieron a
buscar a Caamaño, ya cuando lo eligen presidente porque él ni sabía lo que se
estaba haciendo.
PDL: Ah, pero él no
tenía esa idea, no se le había ofertado directamente.
FCA: No, a él
salieron a buscarlo y no lo encontraron, a él lo eligen presidente y lo
encuentran a las siete de a la noche, y le dicen: mire, coronel, venga que
usted es el presidente de la
República , ¿cómo?
PDL: Los
legisladores se reúnen en horas, digamos, de la mañana o de la tarde.
FCA: Si, porque
incluso, el profesor Juan Bosch le había dicho a mi papá para que él se hiciera
cargo de la presidencia y mi papá le dijo que no, entonces, al él decir que no,
él nunca esperó que los legisladores lo hicieran presidente, y se reúne el
congreso y lo eligen presidente y ¡no, pero vamos a buscarlo!, ¡avísenle al
coronel Caamaño!, y no aparecía el coronel Caamaño, y cuando lo encontraron en
una farmacia dando instrucciones para la Revolución , pero lo encontraron a las siete de la
noche, después de casi seis o siete horas buscándolo, y cuando se lo dicen él
dice; ¿pero cómo que yo soy presidente?, le dicen; sí, usted es el presidente
de la República ,
venga, y lo llevan allá, ahí es que él se entera que él es presidente de la República y lo llevaron
para que se juramentara, ahí se juramentó ahí en la Pina con Canela, y esa,
bueno, la familia Espinal, en la casa de…, porque se juramentó él como
presidente.
PDL: Casa de la
familia…
FCA: …Espinal, creo
que es Espinal Bonetti.
PDL: ¿Ahí mismo,
diríamos, en la…?
FCA: …Eso es en la Pina con Canela.
PDL: Ok.
FCA: Ahí comenzó la
presidencia por primer vez, el gobierno comenzó ahí, y ahí está la Biblia con la que se
juramentó como presidente, ya nosotros la vimos, la bandera que se utilizó el
día que se juramentó, todas esas cosas, eso es propiedad de la familia Espinal
Bonetti, porque era de ellos, eso era de ellos, y esos fueron los que se
usaron, y te digo, ahí hay muchas cosas que tú te pones a buscar y dices… ¿no?,
detallitos, ¿no?, después se trasladaron de ahí para el Copello, sí, fue para
el Edificio Copello, se mantuvieron en el edificio Copello, que por cierto, fue
bombardeado muchísimas veces, y si tú ves en las fotografías una destrucción
que provocaron los morteros en el edificio Copello, y sí se quedaron vivos, y
en esa época, yo te digo, nosotros vivimos al lado del edificio Copello,
nosotros veíamos todos esos bombardeos.
PDL: ¿Generalmente
en horas de qué, esos ataques se hacían? ¿En la mañana o en la tarde?
FCA: En la mañana,
a veces ya después del medio día, en la noche se hicieron algunos.
PDL: Señor Francis,
cuando hablamos del presidente Caamaño y lo Estados Unidos ¿Qué usted ha
investigado sobre eso?
FCA: Mira, los
Estados Unidos a través de la OEA ,
de la ONU , ellos
en todo momento trataron de hacerse cargo de la situación que había en el país,
incluso, el presidente Caamaño se comportó como un presidente que representa a
su nación, a su país.
PDL: Con una
diplomática.
FCA: Con una
diplomática, él se comportó como presidente que de verdad representa los
intereses de su nación, él ningún momento aceptó las condiciones que le ponía la OEA o la ONU , por eso fue que al final
se tuvo que llegar al acuerdo del Acta Institucional, por eso es, precisamente
por la actitud del gobierno dominicano, del gobierno constitucional, porque se
mantuvo siempre estable y firme en su decisión, nosotros hemos visto documentos
de la época donde se ven todas las cosas, las cartas de la OEA que le enviaban al
presidente Caamaño, las cartas de la
ONU , la respuestas que daba el Doctor Jottin Cury, todo eso
nosotros lo hemos visto.
PDL: ¿Lo tienen a
su poder o solamente lo han visto?
FCA: Tenemos
algunas cosas, tenemos algunas cosas.
PDL: ¿Hay expresión
ahí? ¿Hay intimidación, hay más o menos?
FCA: No, no. ¿Pero
tú dices ahora?
PDL: No, en el caso
de esas cartas de la OEA ,
ya al presidente Caamaño.
FCA: Ah, no, no,
claro, ahh, ahí le decían de todo.
PDL: A eso me
refiero.
FCA: Si, de que
tenía que ser como ellos decían porque era la mejor vía, la mejor producción,
constantemente se le decía. Incluso, te voy a decir, ahí tengo yo notas, notas
escritas por el Coronel Juan María Lora Fernández, de las veces que quisieron
hacer un atentado a mi papá como presidente de la República.
PDL: Hasta a ese
nivel se llegó.
FCA: Hasta a ese
nivel se llegó, que son cosas que se desconocen de la historia, que tú dices:
bueno, pero nunca le…, sí, trataron de hacerle atentado, de matarlo, se trató,
y ahí están esas notas escritas, manuscritas que se le enviaban con urgencia,
“no vaya a tal lugar porque lo que quieren atentar contra su vida”, y que vino
fulano, con nombre apellido y todo, “vino fulano y dice que usted debe ir
allá”, “y se entrevistó con uno de los oficiales norteamericanos para preparar
el atentado contra usted”, todas esas cosas.
PDL: Y utilizando
sicarios ¿dominicano, diríamos?
FCA: Si, si, si,
si, pero claro, si, todas esas notas están ahí. Te digo que son cosas
interesantes, cuando tú te pones a buscar y a profundizar en todo lo que pasó
en la Revolución
de Abril, y todos los documentos que existían, todas esas cosas, tú encuentras
mucho, hay personas que se me han acercado y me han donado cartas que les habían
hecho a mi papá y que mi papá las había dado la respuesta, por ejemplo, un alto
parlante de lo que se usó en la Fortaleza
Ozama , la vez que mi papá hizo la renuncia en la presidencia,
todas esas cosas, y llegan y nos la donan.
PDL: Que la gente
se identifica.
FCA: Se identifica.
PDL: Señor Francis,
cuando hablamos de la presidencia del señor Caamaño, a veces solamente pensamos
en el Distrito Nacional y en la zona constitucionalista, pero, ¿y más allá?, en
esos meses, ¿qué ocurría? ¿Qué contacto tenía el presidente Caamaño con le
resto del País?
FCA: Mira, había un
contacto extraordinario, y la muestra están que en diciembre, después que ya
había entregado la presidencia, en diciembre, en Santiago, cuando el Hotel
Matún, que tratan de matarlo, la reacción que tuvo Santiago y la reacción que
tuvo la capital, entonces, tú te das cuenta que siempre hubo contacto e
influencia del gobierno constitucional fuera del Distrito Nacional, de lo que
era la zona constitucionalista, porque tú sabes que cuando vinieron los
americanos, la intervención americana, ellos hacen el famoso cordón de
seguridad y dividen la ciudad, incluso, después que dividen la ciudad es que se
envalentona la fuerza del CEFA para hacer lo que llamaron la Operación Limpieza ,
ellos hicieron la Operación Limpieza
asesinar a miles de dominicanos, al que ustedes veían con un “colorao” en el
hombro ya decían que era constitucionalista y te mataban, pero te mataban
inmediatamente, eso hicieron las fuerzas del CEFA, se envalentonaron cuando vieron
a los americanos, ahora sí vamos a pelear, pero, porqué no lo hicieron cuando
los derrotaron en el Puente Duarte, ellos venían con tanque, con aviación y
todo eso y el pueblo le quitó tanque, le quitó armamento, le quitó todo.
PDL: Cierto. Señor
Francis, en ese mismo tenor, San Francisco de Macorís, los propósitos, lo que
se ha dicho. ¿Hasta qué punto el presidente Caamaño dominaba la situación?
FCA: Mira si había
influencia, que hasta San Francisco de Macorís, el pueblo, incluso, militares
apoyaban a ese gobierno, y ahí se dieron situaciones, se dieron enfrentamientos
en San Francisco de Macorís, ahí tú te das cuenta de que ¡no solo era la zona
constitucionalista!, porque uno siempre habla de la zona constitucionalista,
pero Santiago, San Francisco de Macorís, todos los alrededores de Santo
Domingo, independientemente de que ellos estaban bajo un cordón en la zona de
seguridad, todo eso llegaba, y ese gobierno constitucional fue reconocido por
todo el país, tú sabes que los americanos fueron los que pusieron el gobierno
de reconstrucción nacional, era lo que ellos querían, sin embargo, el gobierno
de reconstrucción nacional no fue reconocido internacionalmente.
PDL: No, cierto,
cierto. Señor Francis, yo le sugiero, si usted me lo permite, hacer una pausa
para en el próximo encuentro continuar, cerramos ahora, si usted quiere agregar
algo más para cerrar este capítulo, diríamos, vamos a escucharle ahora y luego,
entonces, en el próximo encuentro subrayar algunas cosas, algunas preguntas y
continuar avanzando.
FCA: Claro,
perfecto. Yo creo que podemos hacerlo en esta forma, y, sí quiero decirte algo
que yo considero que es muy importante que no se nos olvide, y es lo siguiente,
la historia de nuestro país, gracias a ustedes se está recuperando, con el
trabajo que ustedes están haciendo, y la historia de nuestro país nosotros
nunca debemos olvidarla, debemos tener en cuenta que nuestros verdaderos héroes
tenemos que exaltarlos para que nuestra juventud sepa hacia dónde dirigirse,
para que nuestra juventud sepa que nuestro país es un país que ha tenido
momentos en su historia heroicos, momentos fabulosos, y momentos que de verdad
se han utilizado y hechos que se han utilizado para la libertad y soberanía e
independencia de nuestra patria, pero, muchas veces, cierta parte de la Revolución de Abril del
65 se ha querido quitar y se ha querido ocultar lo que realmente ha pasado, te
digo, los felicito a todos, de verdad, por el trabajo que están haciendo, los
felicito y esto va a quedar guardado, todos estos testimonios, a veces la
memoria falla, tal vez uno tiene un testimonio y no es que lo da con esa
precisión, esa exactitud y menos en la edad que nosotros teníamos cuando niños,
pero, en las investigaciones que hemos hecho como te iba diciendo, ahí está la historia,
y esa historia y hay que decirla, y si hay que decir nombres y apellidos,
lamentablemente hay que hacerlo, uno no quisiera herir a nadie pero tampoco
tenemos que ocultar nuestra historia, porque ocultar nuestra historia es
hundirnos en el lodo y eso tenemos que evitarlo.
PDL: De nuestra
parte, el Archivo General de la
Nación , el Profesor Roberto Cassá y quien le habla, le damos
las gracias, y agradeciendo este gesto y esos valores muy positivos que usted
ha dado, así incentivamos a otros para que continúen, porque esa es, como usted
dijo, la memoria histórica contemporánea que debe ser preservada.
FCA: Si.
PDL: Cómo no.
FCA: Muchas gracias
a ustedes por permitirme dirigirle y contarle esta parte que uno ha vivido.
PDL: Gracias a
usted, nosotros somos los que debemos estar agradecidos por eso. Gracias al señor
Licenciado Francis Caamaño Acevedo por estas interesantes vivencias de su vida
junto a su padre, Coronel de Abril, presidente Francisco Alberto Caamaño Deñó.