miércoles, 19 de diciembre de 2012

Historia Oral Dominicana de Francis Caamaño hijo



Testimonio de Caamaño Acevedo, Francis
Lugar de entrevista AGN
Fecha de la entrevista 2007-05-04
Investigador: Pedro de León Concepción
Proyecto: Voces de la Revolución de Abril


*      Infancia, padre. Antes de la Revolución. Calor paterno

PDL: Cuéntenos sobre su padre, sus vivencias. ¿Qué recuerda de su infancia?

FCA: Bueno, yo recuerdo de mi padre una serie de cosas muy agradables como papá, y unas vivencias extraordinarias, desde que uno comienza a tener uso de razón, uno se da cuenta, se va dando cuenta de lo que tiene a su lado, y yo recuerdo, yo recuerdo antes de la Revolución de Abril del 65, yo tenía 6 años en la Revolución, antes de la Revolución tendría unos, dentro de los cuatro años y medio en adelante, como él constantemente jugaba con nosotros, nos llevaba a la finca que teníamos, nos enseñó incluso, a montar en unos pony, unos caballos, y se divertía muchísimo en esa finca, nosotros hicimos muchas maldades donde él tuvo que llamarnos la atención, por ejemplo, mi hermano Alberto me tiró un panal de avispas arriba, y tuvo mi papá que salir corriendo conmigo para el médico.


*      Para la Revolución de Abril. (6 años de edad), recuerdos: Mucha sangre. Orientación de Caamaño como hijo ante la guerra. Caamaño y su madre (su esposa). Detalles humanos. Durante la Revolución, sensibilidad. Religiosidad de Caamaño. Tocaba el piano, estado de ánimo. Anécdota durante la Revolución. Su personalidad.

PDL: Alberto, mayor que usted.

FCA: Mayor que yo, y te digo, fueron muchas cosas que hicimos, maldades, también juego con él, jugábamos constantemente, y en la finca, si mal no recuerdo, sería como un… no sé si era un riachuelo o un canal, algo, nosotros nos bañábamos ahí a veces, nos prohibieron muchas veces tirarnos porque había… parece que crecía, y nosotros nos metíamos ahí, mi papá tenía que ir a buscarnos, tirarse ahí a sacarnos del agua, te digo, son cosas que voy recordando, recuerdo en esa edad a medida que fuimos creciendo pues voy recordando, se me han grabado más cosas, ejemplo, ya para la Revolución de Abril, que es cuando ya tenía seis años, ya hay cosas que sí me recuerdo, no te puedo decir que las recuerdo con una exactitud de una persona adulta, eso sería una gran mentira, pero sí recuerdo, por ejemplo, que vimos mucha sangre, vimos mucha sangre, vimos cómo mi padre nos decía que eso era producto de una guerra, que ellos tenían que pelear defendiendo nuestro país, que no nos correspondía a nosotros, que lo que teníamos que hacer era vivir como niños, felices, tranquilos, todas esas orientaciones y todas esas cosas él nos las daba, buscaba el tiempo para sentarse en una mesa con nosotros para jugar, como padre, mira, te digo, agotó todo el tiempo que él pudo dentro de todas las tareas múltiples que él tuvo que cumplir, el agotó ese tiempo con nosotros, él buscaba la forma de dirigirme la palabra, de tratarnos con cariño, de jugar.

Vi algo que siempre me impactó de él, era que todos los sábados le llevaba a mi mamá flores, y le llevaba una fundita con doce manzanas, eso es algo que nunca se me ha olvidado.

PDL: Dice todos los sábados.

FCA: Todos los sábados, él llegaba con eso, podía estar antes de la Revolución, después de la Revolución, pero esa fundita de manzanas y esas flores nunca le faltaban a mi mamá, esas son cosas que uno dice, bueno, él militar, era el hombre que constantemente estaba en ocupaciones, pero no, desde el punto de vista humano, sensible, era extraordinario, extraordinario, y recuerdo también, por ejemplo, que Alberto y yo peleamos en una ocasión durante la Revolución de Abril con un tira piedras, él supo cómo acercársenos y decirnos: hijo mío, la pelea nos corresponde a nosotros, no a ustedes, ustedes tienen que jugar y llevarse bien, si ustedes quieren pelear tienen que hacerlo cuando sean grandes, para defender su país, pero no lo hagan ahora de niño porque ustedes tienen que crecer. Te estoy diciendo con mis palabras lo que él nos dijo, nos decías esas cosas.

PDL: La edad de Alberto.

FCA: Siete años.

PDL: Un año.

FCA: Si, un año de diferencia, yo tenía seis años, te estoy diciendo que él siempre tuvo ese momento para dedicárnoslo y dedicárselo a mi mamá, algo también que fue impactante para nosotros, fue ver cómo él durante el período de la Revolución de Abril, él llegaba a la casa, allá había un piano viejo, y él detenerse a tocar el piano, nos dábamos cuenta de su estado de ánimo, eso es algo también que te das cuenta de que era una persona muy sensible.

Hay algo también que no se conoce, muchos decían que Caamaño no era religioso, porque sí era comunista, porque sí militaba, Caamaño hizo cursillo de cristiandad, y ahí nosotros tenemos los documentos que prueban eso, tenemos los cuadernos que él utilizaba con el nombre de todo el listado, con el nombre de todos sus compañeros de cristiandad, con el número de teléfono, dirección y todo eso, entonces, muchos han dicho, por ejemplo, hay personas que me han dicho; no, porque él se hizo comunista, él no creía en Dios, los comunistas no creen en Dios, sean de donde sean, comunistas, socialistas, capitalistas, las creencias religiosas no se le quitan a nadie, se mantienen con él.

Entonces, también lo han visto como un hombre militar, recto, una persona que era muy imponente por su conducta militar, y eso es falso, le digo que es falso porque hay que ver el lado humano, su sensibilidad humana, hasta qué punto llegaba, y eso nosotros lo vivimos, y lo pudimos palpar, ver, como te decía ahorita, si él llegaba a la casa y tocaba ese piano nos dábamos cuenta qué había pasado en el día.

PDL: Eso es bueno enfatizarlo. Pero vamos a poner un ejemplo, un día que llegaba a x hora, una determinada hora, tocaba el piano, ¿Cómo usted percibía eso?, el tono, la melodía que tocaba.

FCA: Por el tono y la melodía que tocaba, ahí él, por ejemplo, si había caído varios de sus compañeros él tocaba una melodía que uno se daba cuenta que era de tristeza, eso era lo que él sentía, dolor, entonces, nosotros, incluso siendo niños y hasta mi mamá, cuando él llegaba así lo que hacíamos era que los dejábamos tranquilo porque sabíamos que se sentía mal, era preferible no molestarlo hasta que ya se le pasara, porque ahí se desahogaba, entonces, lo dejábamos tranquilo.

PDL: Era un encuentro privado.

FCA: Entre él y ese piano, él llegaba y se sentaba ahí.

PDL: Su madre había instruido a sus hijos, en ese caso a ustedes, para que lo dejaran tranquilo en esos momentos.

FCA: Si.

PDL: Ustedes lo acataban.

FCA: Lo acatábamos, porque lo entendíamos. Bueno, mira, hay anécdotas durante la revolución, que son increíbles, yo recuerdo en una ocasión, por ejemplo, yo cogí una granada de mano, si me pregunta cómo le quité el pasador de seguridad, no sé.

PDL: Pero lo hizo.

FCA: Pero lo hice, tenía seis años y algo, recuerdo que se me acercó mi papá, bueno, eso fue en la casa, y yo lo que decía era que le iba a tirar una granada a los tanques americanos, eso es por lo que yo estaba viendo, yo decía: no, ¡se la voy a tirar a los gringos!, ¡se la voy a tirar a los gringos!, mi papá trató de convencerme, todos los que estaban ahí trataron de convencerme hasta que lograron quitarme la granada a la mala, cuando me quitaron la granada se dieron cuenta que no tenía el pasador, si yo la hubiese soltado… posiblemente todos nos hubiéramos muerto.

PDL: ¿Y qué le decía su padre en esos momentos, los que estaban ahí?, que usted recuerde.

FCA: Con mucha calma recuerdo que ellos me hablaron, ven danos eso, eso no es para que tú juegues con él, déjanos esta parte a nosotros, incluso, me llevaron un robot de juguete, de dónde lo sacaron, no sé, pero me llevaron un robot de juguete, te lo vamos a cambiar, toma, danos eso, todo eso me lo dijeron, bueno, por fin, ellos recuperaron la granada, yo no sé de dónde salieron más revólver, pero después mi hermano y yo teníamos revólver cada uno, de esos de juguete, muchachos al fin, comenzamos a inventar y nos metíamos en la habitación, registrábamos todas las habitaciones de la casa buscando los proyectiles, las balas para ponérsela a los revólver, ¡vamos a ira a matar gringos!, con el revólver de juguete, y cosas así hacíamos, entonces, mi papá lo que hacía a veces se reía y decía: estos muchachos me van a volver loco, me van a volver loco, porque es que no es posible que uno le hable y ellos sigan diciendo que van a matar gringo, que salgan corriendo y jugando con lo que no pueden jugar.

Una vez nos metimos en el patio, al lado de la casa, en un callejón, tumbamos unos tanques de metal, yo creo que eran de 55 galones, que estaban vacíos, en esos momentos había unos tiroteos por la zona, todo el mundo pensó que algo nos había pasado también, porque se cayeron todos aquellos tanques y la bulla que hicieron, ¿no?, fue increíble.

Te digo que fuñimos bastante como muchachos, pero sí recuerdo que mi papá nunca nos puso una mano encima, siempre habló con nosotros, y si nos dio alguna nalgada en algún momento, yo no me acuerdo, y es posible que lo haya hecho, es posible que lo haya hecho, no te puedo decir: no, nunca, es posible que lo haya hecho, y cosas así, te digo, él tenía una sensibilidad increíble, él, por ejemplo, con el resto de la familia, él hablaba, tú te dabas cuenta cómo él hablaba, cómo se juntaba con ellos, con sus hermanos, eso era increíble, tú veías y tu decías; eso no puede ser un coronel, eso no puede ser un militar, eso es una dama, la forma en que él trataba a las personas.

PDL: Muy cortés, muy gentil.

FCA: Si, a veces se ponía bravo y era mejor dejarlo solo, era mejor que tú dijeras: ¡déjalo solo y no te metas con él!, pero bueno, cada persona tiene su momento, que cuando está bravo hay que dejarlo.


*      La Finca de Caamaño. Encuentro con familiares. Residencias en el 1965, varios lugares. Tensión familiar.

PDL: Señor Francis, para ubicarnos, diríamos en dirección y geografía, cuando hablamos de la finca ¿a qué lugar nos referimos?, ¿dónde estaba la finca?

FCA: Esa finca estaba en Villa Mella.

PDL: Villa Mella. ¿Iban con frecuencia?

FCA: Si, con mucha frecuencia, íbamos con mucha frecuencia, ahí jugábamos a cada rato, la visitábamos, mis abuelos estaban ahí también, recuerdo que todos mis tíos se juntaban allá con nosotros, ahí nos veíamos siempre, era una finca bastante grande.

PDL: Ya en el 65, la residencia donde ustedes estaban.

FCA: Mira, en el 65 nosotros vivimos en varios lugares, producto de la misma situación que existía, estuvimos viviendo en la Félix Mariano Lluberes.

PDL: ¿Eso es más o menos?

FCA: Eso está aproximadamente, aproximadamente no, eso está, esa es la callecita que sale al lado del…, donde está la secretaría de cultura, la callecita que sube, eso es Ciudad Nueva o Gazcue, perdón, esa es, estoy desubicado ahora en la callecita, nosotros vivimos en la Féliz Mariano Lluberes, pero esa no es la calle, es la otra paralela a esa.

PDL: Paralela.

FCA: Si, es la otra paralela a esa.

PDL: Después del Obelisco.

FCA: Después del Obelisco uno sigue…

PDL: Y sube a mano derecha.

FCA: Y sube a mano derecha.

PDL: ¿Ustedes tuvieron un tiempo prudente?

FCA: Si, allí estuvimos un buen tiempo. Estuvimos viviendo en el Ensanche La Fe, también.

PDL: ¿En el Ensanche La Fe?

FCA: Si.

PDL: ¿Arriba?

FCA: Eso fue casi iniciando la Revolución.

PDL: ¿En qué parte más o menos?

FCA: Por donde estaba la Intendencia Militar, creo que era Intendencia Militar que estaba ahí.

PDL: ¿Sería por Transportación?

FCA: Transportación, ¿tú ves?, tú me estás ayudando a recordar, Transportación, por donde estaba Transportación, vivimos también al lado del Edificio Copello, te estoy hablando, eso ya sí fue de lleno durante la Revolución.

PDL: Pero esa parte me impactó, en Transportación, ahí, vamos a decir, Abril, ya en el mismo mes de Abril, al final, el ambiente.

FCA: Salimos de ahí inmediatamente.

PDL: Una tensión áspera, esa zona.

FCA: Si, salimos de ahí, nosotros salimos inmediatamente, te digo, de ahí creo, si mal no recuerdo, fue a la Félix Mariano, porque vivimos en la Félix Mariano Lluberes, creo que la José Reyes es la que está al lado de Copello, vivimos ahí, al lado de Copello, vivimos en otra calle, ahí en Gazcue, que no recuerdo el nombre ahora, te digo, que estuvimos en varios lugares.

PDL: Como una medida, ahora usted lo analiza quizás de…

FCA: De seguridad.

PDL: De seguridad.

FCA: Incluso, mi papá tuvo que meternos en una embajada a nosotros, porque recibió varias amenazas de que nos iban a matar con su familia, si no se rendía, y tuvimos encerrados en el baño, en una embajada, en una segunda planta, en un baño, donde estuvimos: Alberto, mi mamá, dos primos nuestros, la tía y yo, 5 personas, en ese baño, ahí, por las mismas condiciones que teníamos, encerrados en ese baño teníamos que comer, bañarnos, cocinar, hacerlo todo, ahí yo me caí y me quemé este brazo en una hornilla eléctrica, te digo, pasamos mucho, pasamos mucho.

PDL: Las peripecias de la familia de los líderes.

FCA: Si, pasamos mucho, pasamos mucho, vimos cómo incluso, estando no recuerdo si fue en la Félix Mariano Lluberes, un tanque americano se puso en el patio de la casa, con el cañón apuntando hacia… en amenaza total.

Pues esas cosas, te digo, fueron las que muchas veces nos hicieron reaccionar como muchachos, pero a la vez indignados por lo que estaba pasando, tú dices; bueno, un niño con seis años, pero estaba viviendo una situación intensa, y eso nos obligó a de esa reaccionar de una forma que tú dices, ¡cóntrale!, pero parece una gente grande, pero esa función te obligaba a reaccionar a veces.

PDL: El… diríamos, la protección en la embajada, de la familia ¿Fue cuándo, más o menos?

FCA: Estuvimos un mes y algo, creo.

PDL: ¿Sería en mayo o en junio?

FCA: No recuerdo exactamente, no recuerdo exactamente, tal vez más adelante yo me acuerde y pueda decir; mira, fue en tal mes, pero no recuerdo.

PDL: Pero sí recuerda la Embajada.

FCA: Argentina, creo que era la Embajada de Argentina o México, una de las dos, pero creo que era la Embajada de Argentina.


*      Otros detalles de vida de Caamaño. Comida, anécdota. Fue un experto tirador.

PDL: Señor Francis, hay una parte humana poco conocida de Caamaño, quisiéramos que usted por favor la compartiera, por ejemplo, detallitos sencillos pero de un gran valor cultural antropológico, el comandante Caamaño, ¿qué comía?, ¿cómo era el trato?

FCA: Tú estás tocando un punto, que eso sí le gustaba a él, comer.

PDL: Nos han dicho referencia solamente así, en titular, que comía bastante.

FCA: Si, comía bastante, comía bastante, mira, a él le gustaba, yo creo que todo tipo de comida.

PDL: Si.

FCA: Todo tipo de comida, tú le ponías cualquier plato adelante, y si él tenía hambre se lo comía, y si no tenía hambre también comía, incluso, ya en familia, estando todos sentados en una mesa, él antes de sentarse, él tenía que ir a los platos de cada uno de nosotros con un tenedor en la mano y decir, déjenme probarla, y él cogía y la aprobaba, y si tú te descuidabas te quitaba una parte y se la comía y después venía y te decía: ¿Quieres un poquito?, pero entonces, eso te lo hacía era como para… qué se yo, porque él lo que hacía era probar la comida de cada uno, entonces, si le gustaba él decía: esa carne es más grande que la mía, esa no se la va a comer, y él sabía que uno de nosotros no se iba a comer ese pedazo de carne, y él se lo cambiaba por el otro y se comía el grandote él, entonces, nos decía, quieren más, y cogía y cortaba la de él, y si tú le decías que sí, entonces, te daba, pero cosas así, de todo, él comía de todo.

PDL: ¿Y una comida preferida?, diríamos, que él dijera, tal día quiero que me hagan tal cosa, por ejemplo.

FCA: Tengo que preguntarle a mi mamá específicamente. Pero sí sé que le gustaba, por ejemplo, le gustaba su arroz con habichuela, le gustaban los locrios, todas esas cosas él se las comía.

PDL: ¿Y en los deportes, él era aficionado a los deportes, le gustaban, que recuerde usted?

FCA: Que yo recuerde, no recuerdo, no recuerdo.

PDL: Pero sí, era un experto tirador.

FCA: Experto tirador, mira, vamos a considerar, porque eso era un deporte, era experto tirador, incluso, incluso, hizo un curso que pasó en Estados Unidos, mientras estaba allá él hizo su competencia, ganó medallas de Deporte en Tiro con pistola y con fusil, se hizo experto en tiros en ambas armas, pistola y fusil, se le entregó un reconocimiento en resultado como experto de tiros con  Colt 45, te digo, eso sí. Y en su tiempo de ocio, cuando ya él se sentía que no tenía nada que hacer, y que ya estaba cansado de jugar con nosotros, porque a veces lo mortificábamos tanto en los juegos que él decía ¡déjenme tranquilo!, porque lo mortificábamos, Alberto y yo nos le tirábamos arriba y le caíamos los dos arriba en el piso, y era dándole golpe, brincándole arriba, y ya él decía; me van a matar, entonces decía; déjenme tranquilo, y cuando él se sentía ya que estaba agotado, que no tenía nada que hacer, él cogía al campo de tiro, ahí él practicaba, cosa que me pegó a mí, no sé, parece que eso lo heredé.

PDL: Una herencia.

FCA: Si.



PDL: Entonces, trato de imaginarme ese Caamaño con sus dos hijos jugando, ¿era algo común diríamos?, ¿una semana diario, ínter diario?, pero cuando se apretaba más la situación había ya una pausa pero se retomaba otra vez eso.

FCA: Si, porque por ejemplo, durante la Revolución de Abril yo no te puedo decir que con la misma frecuencia jugó con nosotros, lo que sí te puedo decir es que todos los días nos veía y nos trataba bien.


*      Como presidente y militar constitucionalista. Caamaño vende bienes para la Revolución. Se siente bien y orgulloso de eso: Anécdota. Entrega total.

PDL: Todos los días.

FCA: Todos los días. Él todos los días nos veía a nosotros, todos los días nos veía, de que no pudiera jugar todos los días con nosotros, era entendible, y la misma situación, porque tú sabes que de primero, cuando se inició la Revolución estaban todas las cosas, los combates que habían, todo eso, después que lo hacen presidente sigue en la misma circunstancia, porque es algo que hay que destacar, mira, de tantos presidentes que ha habido en el mundo, yo creo que el único que cogió, y se olvidaba de que era presidente y agarraba un fusil y se ponía al frente de su pueblo, los constitucionalistas, a pelear, que no era de los que se quedaban atrás y decían vayan allá a combatir. Mira, ahora yo recuerdo, hablando estas cosas, siendo él presidente, uno diría; bueno, dirigía bien, todas las cosas que él tenía, todo lo que le pertenecía a él, heredado de su padre, el teniente general Fausto Caamaño, todo lo que él había ahorrado, todo lo que le pertenecía en tierra lo vendió, durante la Revolución se lo vendió a empresarios y todo ese dinero lo utilizó en la Revolución también.

PDL: ¿Todo?

FCA: Todo.

PDL: Pero vámosno por parte ¿vendió eso?, ¿cómo fue eso?

FCA: Todo eso él lo vendió y ese dinero lo cogió y lo metió en la zona constitucionalista, para buscarles comida a los constitucionalistas, al pueblo que estaba ahí, todo ese dinero, lo único que yo te puedo decir con seguridad, que heredamos de él fueron sus ideas innumerables, más nada, todo lo invirtió por nuestro pueblo, por nuestra patria, y mira, yo me siento muy bien y muy orgulloso de eso, porque por lo menos sé que tuve un padre que defendió nuestro pueblo, y son datos y cositas que a veces las gentes no lo saben, y por ejemplo, yo me he encontrado con gentes que me dicen;  no, tú tienes que tener mucho cuarto, porque se creen que como mi abuelo se ocupaba de la Fuerza Armada de Trujillo, que mi papá tenía dinero, dicen; tiene que haber heredado millones, sí, heredamos millones, en ideales de mi papá y en el legado histórico que nos dejó, fue lo único que heredamos.

PDL: En las investigaciones que usted ha hecho, podemos escuchar incluso, de trámite de esas ventas, quién la vendió, por ejemplo.

FCA: Hay algunos documentos, que yo los tengo, de algunas de las ventas, por ejemplo, yo tengo el documento de la venta de unos Yates, una casa.

PDL: En el 65.

FCA: En el 65. Te estoy hablando que eso fue en la Revolución, los demás documentos yo no sé dónde están metidos, pero sí te puedo decir con toda seguridad de que eso él lo hizo, el hermano de mi mamá, tío Alejandro, incluso, se había sacado la lotería unos días antes, y le entregó ese dinero a mi papá y mi papá le dijo que no, que eso era de él, yo no sé en qué paró ese dinero, pero yo creo que se utilizó también en eso, y te voy a contar algo que le pasó a mi mamá; mi mamá abajo del colchón…

PDL: como siempre.

FCA: Como siempre, había guardado dinero, porque un ejemplo, yo tengo que dejar algo para mis hijos, porque todo lo está cogiendo para esto, y ahorita yo tengo que buscarle algo a mis hijos y no tengo nada, y mi papá fue y le preguntó a ella que si no tenía dinero, no, yo no tengo nada, y él fue y empezó a registrar la casa y levantó el colchón, ¿ah, tú no tienes nada?, todo esto que está aquí se va para los combatientes que no hay de nada, y le sacó todo ese dinero y se lo entregó a los combatientes y le dijo: busquen la comida, búsquense todo lo que necesiten, es decir, que eso lo vivimos nosotros, es decir, que te estoy diciendo, te estoy poniendo otro ejemplo más para que tú veas que él todo lo invirtió ahí.

PDL: Una entrega total.

FCA: Entrega total. Fue una entrega total a la causa, entrega total a la defensa de la patria.


*      Integración de la familia, apoyo de familiares. Su abuelo no lo apoyó

PDL: La integración de la familia, ya diríamos expandiendo un poquito más; tíos, hermanos ¿cómo se hizo?, usted que recuerde, aun estando jovencito, ¿hubo contratiempos, dificultades, discusiones de lugar en algún momento dado, en Abril del 65?

FCA: No, yo no recuerdo haber visto nunca una discusión entre ellos, sí te puedo decir, incluso, Freddy, tío tenía un vehículo, creo que era de la Coca Cola, se lo prestaba a mi papá los fines de la Revolución, Luis, había uno de ellos que estaba en los Estados Unidos, que lo cogió en Estados Unidos la Revolución, no recuerdo si fue Luis …, creo que fue Luis, y también desde allá mi papá recibió el apoyo de él, es decir, que todos sus hermanos lo apoyaron, quienes no lo apoyaron, por ejemplo, yo sé que mi abuelo se sentía, que había sido secretario de las Fuerzas Armadas de Trujillo, tenía…

PDL: …una tradición militar conservadora.

FCA: Si, conservadora, pero sus hermanos lo apoyaron, sus hermanos lo apoyaron, incluso, varios de los primos, estoy hablando de primos cercanos de él que lo apoyaron.


*      Su educación durante la guerra.


PDL: Y la preocupación, diríamos durante la Guerra de Abril, la educación de ustedes, el ambiente en que estaban desarrollándose. ¿Hubo un momento dado que esto de que su madre y su padre hablaron sobre esto, que usted sepa, que usted conociera?

FCA: Que yo recuerde, no sé, que yo recuerde, no lo recuerdo, y que sepa, tampoco.

PDL: Lo digo porque las madres siempre están dando alternativas de viaje, ¡vamos a sacarlos!, por ejemplo.

FCA: Yo sí sé que mi mamá nos ha dicho de que nosotros durante la Revolución, independientemente de todo lo que estaba pasando, y no pudimos ir a la escuela, pero sí nos estaban enseñando, ¿quién?, no sé, pero mi mamá nos dijo, porque incluso, cuando salimos de aquí, en le 66, ingresamos a la escuela, y no habíamos perdido clase, habíamos perdido clase pero teníamos los conocimientos que nos habían enseñado, y entramos, incluso, en una escuela en Londres, de habla hispana y de habla inglesa.

PDL: Los aceptaron en el curso y todo bien.

FCA: Si, todo muy bien.

PDL: Ok, son preguntas que están pendientes para su señora madre María Paula, esos detallitos.

FCA: Si, ajá, esos detallitos, que tú le puedes preguntar a ella, y yo quisiera que cuando tú la entrevistes, que le preguntes, porque ella a veces no quiere hablar.

PDL: Si, le haremos la pregunta.

FCA: Pero ella va a hablar contigo, ella va a hablar contigo, porque ella está dispuesta a decir todo lo que ella vivió.


*      Influencia política en Caamaño y la guerra. Los partidos políticos. Respaldo recibido.

PDL: Señor Francis, con relación a…, un elemento muy importante, cuando hablamos de la influencia política en la guerra de Abril, lo político de su padre, lo que usted recuerde y lo que usted ha investigado, por favor.

FCA: Todo lo que nosotros hemos investigado, no te digo que recuerde, pero lo que hemos investigado, por ejemplo, políticos apoyaron a mi papá, ahí había reformistas, estaban PRD, el Movimiento 14 de Junio, el MPD, todos los Movimientos de izquierda, incluyendo los partidos tradicionales, de derecha, que estaban apoyando porque estuvieron ahí presente, incluso, por lo que yo he podido investigar, hubo un acuerdo y él fue quien tuvo que firmar en representación de todos los partidos de todos los militares, todos los documentos y todas las cosas, hubo un momento que fue él que tuvo que firmarlo y hacerse cargo de toda la situación que había. Y  no solo los políticos, por ejemplo, existen documentos de que todo lo que es los comerciantes de Santiago, le enviaron firmado por ellos, en su gran mayoría, documentos de respaldo.


*      Trato custodia a bienes, comercio, y bancos en Zona Colonial. Seguridad y protección. Apoyo recibido de empresarios y personas. También político y moral a nivel internacional. Hay documentos del gobierno de Caamaño.


PDL: Desde Santiago.

FCA: Desde Santiago, documentos de respaldo económico y de respaldo político y toda la situación que había en el país, esos fueron los comerciantes de Santiago.

PDL: Tomando en cuenta que, a veces los pesimistas, por decirlo así, han querido endilgar cuestiones de honradez durante la guerra, los comercios, etc., etc., hasta ahora tenemos muy buenas informaciones del trato y de la custodia que se le dio por orden del comandante Caamaño, según su vivencia y lo que usted recuerda ¿cómo fue ese trato? ¿Cómo se manejó la situación para salvaguardar los bancos, los comercios?, eso de firmar cuando un comandante tomaba algo y que luego se le pagara.

FCA: Mire, yo recuerdo y he investigado y he visto todos esos documentos donde se manifestó incluso los comerciantes cuando se le solicitaba algo, cómo se le pagó.

PDL: Usted tiene esos documentos.

FCA: Si, es decir, que eso se cumplió, a los bancos, los bancos, en una de las investigaciones que he hecho, nunca se le permitió un asalto a un banco, los bancos tenían la protección del gobierno y no se tomó ese dinero para la Revolución, ese dinero se respetó, y se pudo haber hecho, se pudo haber tomado ese dinero pero se respetó, porque ese dinero era como…, mi papá siempre nos enseñó “lo que no es de ustedes no lo toquen”, entonces, no había ningún derecho a coger ese dinero que estaba en esos bancos si lo había depositado un cliente con qué derecho se le va a coger, eso se le respetó a las empresas las cuentas bancarias, y hay que destacar que el gobierno recibió apoyo económico de empresas, de clientes, de personas.

PDL: ¿Por ejemplo?

FCA: De las empresas, por ejemplo, los comerciantes de Santiago le dieron apoyo económico, como yo te decía ahorita, de personas no recuerdo nombres exactos, pero, déjame ver, yo sé que de personas se recibió apoyo en la Revolución, se recibió apoyo económico, incluso, no solo de República Dominicana, se recibió apoyo político, moral, a nivel internacional, y eso está reflejado ahí, ahí están esas cartas, esos, todos esos papeles están guardados, reconociendo el gobierno constitucional.

PDL: ¿De organizaciones de otros países o países como tal?

FCA: De organizaciones de otros países, de personas de otros países, de gobiernos, que reconocieron el gobierno constitucionalista.

PDL: Esas cartas tienen un valor histórico tremendo.

FCA: Un valor histórico increíble, incluso, para que tú veas como son las cosas, yo tengo una nota que la mamá de las hermanas Mirabal le escribió a mi papá con su letra y puño, donde dice que ella se siente muy bien de saber que su gobierno, de Caamaño, está siendo algo por lo que sus hijas murieron.

PDL: Dedé Mirabal.

FCA: Dedé Mirabal. Te estoy diciendo, porque si yo te pongo a ver todas las cosas que yo he logrado conseguir buscando, mira, me ha dado trabajo conseguirlo, y tú te vas a dar cuenta, leyendo todos esos, viéndolo, tú dices: ¡cóntrale!, pero no es como hablan muchas gentes.

PDL: Que quieren obviar muchos detalles.

FCA: Si, quieren obviar muchos detalles.

PDL: Y dañar cosas.

FCA: Y dañar cosas, hay muchos, muchos documentos del gobierno de Caamaño, hay muchos, que si tú los lees, ves, te das cuenta de cómo se estuvo manejando el gobierno, se cometieron errores, se cometieron errores, pero se solucionaron, se tomaron muchas medidas que favorecieron más al pueblo dominicano, se tomaron muchas cosas que favorecieron al pueblo, al no poderse restaurar la constitución del 63, que fue el objetivo, uno de los objetivos por lo que se luchó en la Revolución de Abril, pero durante el período del gobierno de Caamaño se tomaron muchas medidas favorables al pueblo, y muchas cosas que tú te das cuenta que no son como se han tratado de poner, porque cuando tú ves todos esos documentos firmados por esas personas y los resultados, y entonces, a parte, no solo uno ver los documentos, porque tú sabes que el papel como se dice “aguanta lo que le pongan”, cuando tú te pones a averiguar con las personas que estaban ahí, los que vivieron eso, que te dicen ese testimonio, te dicen: oye, aquí se hizo esto, esto, esto, esto y esto, te das cuenta, porque se estaba cumpliendo con eso, y que realmente fue como se puso.


*      Presidente Caamaño. Su elección. Juramentación.

PDL: Cierto, El presidente Caamaño, como tal, ya elegido, los legisladores, la comunidad, incluso, de políticos e intelectuales lo reconocen como tal ¿continúa en el mismo local, la misma oficina, reuniéndose con la misma persona o cambia paulatinamente su estrategia de tratar, de hacer o de ejecutar?

FCA: Eso es durante el gobierno del 65.

PDL: Si.

FCA: Cuando a Caamaño lo eligen presidente, incluso, el congreso estaba reunido en la Pina con Canela, y salieron a buscar a Caamaño, ya cuando lo eligen presidente porque él ni sabía lo que se estaba haciendo.

PDL: Ah, pero él no tenía esa idea, no se le había ofertado directamente.

FCA: No, a él salieron a buscarlo y no lo encontraron, a él lo eligen presidente y lo encuentran a las siete de a la noche, y le dicen: mire, coronel, venga que usted es el presidente de la República, ¿cómo?

PDL: Los legisladores se reúnen en horas, digamos, de la mañana o de la tarde.

FCA: Si, porque incluso, el profesor Juan Bosch le había dicho a mi papá para que él se hiciera cargo de la presidencia y mi papá le dijo que no, entonces, al él decir que no, él nunca esperó que los legisladores lo hicieran presidente, y se reúne el congreso y lo eligen presidente y ¡no, pero vamos a buscarlo!, ¡avísenle al coronel Caamaño!, y no aparecía el coronel Caamaño, y cuando lo encontraron en una farmacia dando instrucciones para la Revolución, pero lo encontraron a las siete de la noche, después de casi seis o siete horas buscándolo, y cuando se lo dicen él dice; ¿pero cómo que yo soy presidente?, le dicen; sí, usted es el presidente de la República, venga, y lo llevan allá, ahí es que él se entera que él es presidente de la República y lo llevaron para que se juramentara, ahí se juramentó ahí en la Pina con Canela, y esa, bueno, la familia Espinal, en la casa de…, porque se juramentó él como presidente.

PDL: Casa de la familia…

FCA: …Espinal, creo que es Espinal Bonetti.

PDL: ¿Ahí mismo, diríamos, en la…?

FCA: …Eso es en la Pina con Canela.

PDL: Ok.

FCA: Ahí comenzó la presidencia por primer vez, el gobierno comenzó ahí, y ahí está la Biblia con la que se juramentó como presidente, ya nosotros la vimos, la bandera que se utilizó el día que se juramentó, todas esas cosas, eso es propiedad de la familia Espinal Bonetti, porque era de ellos, eso era de ellos, y esos fueron los que se usaron, y te digo, ahí hay muchas cosas que tú te pones a buscar y dices… ¿no?, detallitos, ¿no?, después se trasladaron de ahí para el Copello, sí, fue para el Edificio Copello, se mantuvieron en el edificio Copello, que por cierto, fue bombardeado muchísimas veces, y si tú ves en las fotografías una destrucción que provocaron los morteros en el edificio Copello, y sí se quedaron vivos, y en esa época, yo te digo, nosotros vivimos al lado del edificio Copello, nosotros veíamos todos esos bombardeos.

PDL: ¿Generalmente en horas de qué, esos ataques se hacían? ¿En la mañana o en la tarde?

FCA: En la mañana, a veces ya después del medio día, en la noche se hicieron algunos.




*      Caamaño y los Estados Unidos, OEA, ONU, Actitud de Caamaño. Documentos, atentados. Notas Lora Fernández de alerta a Caamaño.


PDL: Señor Francis, cuando hablamos del presidente Caamaño y lo Estados Unidos ¿Qué usted ha investigado sobre eso?

FCA: Mira, los Estados Unidos a través de la OEA, de la ONU, ellos en todo momento trataron de hacerse cargo de la situación que había en el país, incluso, el presidente Caamaño se comportó como un presidente que representa a su nación, a su país.

PDL: Con una diplomática.

FCA: Con una diplomática, él se comportó como presidente que de verdad representa los intereses de su nación, él ningún momento aceptó las condiciones que le ponía la OEA o la ONU, por eso fue que al final se tuvo que llegar al acuerdo del Acta Institucional, por eso es, precisamente por la actitud del gobierno dominicano, del gobierno constitucional, porque se mantuvo siempre estable y firme en su decisión, nosotros hemos visto documentos de la época donde se ven todas las cosas, las cartas de la OEA que le enviaban al presidente Caamaño, las cartas de la ONU, la respuestas que daba el Doctor Jottin Cury, todo eso nosotros lo hemos visto.

PDL: ¿Lo tienen a su poder o solamente lo han visto?

FCA: Tenemos algunas cosas, tenemos algunas cosas.

PDL: ¿Hay expresión ahí? ¿Hay intimidación, hay más o menos?

FCA: No, no. ¿Pero tú dices ahora?

PDL: No, en el caso de esas cartas de la OEA, ya al presidente Caamaño.

FCA: Ah, no, no, claro, ahh, ahí le decían de todo.

PDL: A eso me refiero.

FCA: Si, de que tenía que ser como ellos decían porque era la mejor vía, la mejor producción, constantemente se le decía. Incluso, te voy a decir, ahí tengo yo notas, notas escritas por el Coronel Juan María Lora Fernández, de las veces que quisieron hacer un atentado a mi papá como presidente de la República.

PDL: Hasta a ese nivel se llegó.

FCA: Hasta a ese nivel se llegó, que son cosas que se desconocen de la historia, que tú dices: bueno, pero nunca le…, sí, trataron de hacerle atentado, de matarlo, se trató, y ahí están esas notas escritas, manuscritas que se le enviaban con urgencia, “no vaya a tal lugar porque lo que quieren atentar contra su vida”, y que vino fulano, con nombre apellido y todo, “vino fulano y dice que usted debe ir allá”, “y se entrevistó con uno de los oficiales norteamericanos para preparar el atentado contra usted”, todas esas cosas.

PDL: Y utilizando sicarios ¿dominicano, diríamos?

FCA: Si, si, si, si, pero claro, si, todas esas notas están ahí. Te digo que son cosas interesantes, cuando tú te pones a buscar y a profundizar en todo lo que pasó en la Revolución de Abril, y todos los documentos que existían, todas esas cosas, tú encuentras mucho, hay personas que se me han acercado y me han donado cartas que les habían hecho a mi papá y que mi papá las había dado la respuesta, por ejemplo, un alto parlante de lo que se usó en la Fortaleza Ozama, la vez que mi papá hizo la renuncia en la presidencia, todas esas cosas, y llegan y nos la donan.

PDL: Que la gente se identifica.

FCA: Se identifica.


*      Alcance de la presidencia de Caamaño. El resto del país. Hotel Matún (diciembre 1965). Operación Limpieza. El CEFA.

PDL: Señor Francis, cuando hablamos de la presidencia del señor Caamaño, a veces solamente pensamos en el Distrito Nacional y en la zona constitucionalista, pero, ¿y más allá?, en esos meses, ¿qué ocurría? ¿Qué contacto tenía el presidente Caamaño con le resto del País?

FCA: Mira, había un contacto extraordinario, y la muestra están que en diciembre, después que ya había entregado la presidencia, en diciembre, en Santiago, cuando el Hotel Matún, que tratan de matarlo, la reacción que tuvo Santiago y la reacción que tuvo la capital, entonces, tú te das cuenta que siempre hubo contacto e influencia del gobierno constitucional fuera del Distrito Nacional, de lo que era la zona constitucionalista, porque tú sabes que cuando vinieron los americanos, la intervención americana, ellos hacen el famoso cordón de seguridad y dividen la ciudad, incluso, después que dividen la ciudad es que se envalentona la fuerza del CEFA para hacer lo que llamaron la Operación Limpieza, ellos hicieron la Operación Limpieza asesinar a miles de dominicanos, al que ustedes veían con un “colorao” en el hombro ya decían que era constitucionalista y te mataban, pero te mataban inmediatamente, eso hicieron las fuerzas del CEFA, se envalentonaron cuando vieron a los americanos, ahora sí vamos a pelear, pero, porqué no lo hicieron cuando los derrotaron en el Puente Duarte, ellos venían con tanque, con aviación y todo eso y el pueblo le quitó tanque, le quitó armamento, le quitó todo.


*      San Francisco de Macorís, otros pueblos. Apoyo. Valora el trabajo del AGN y la Historia. La juventud. Lucha del pueblo. Valor de la Revolución de Abril. El valor de la Historia, la verdad. Cierre y despedida.

PDL: Cierto. Señor Francis, en ese mismo tenor, San Francisco de Macorís, los propósitos, lo que se ha dicho. ¿Hasta qué punto el presidente Caamaño dominaba la situación?

FCA: Mira si había influencia, que hasta San Francisco de Macorís, el pueblo, incluso, militares apoyaban a ese gobierno, y ahí se dieron situaciones, se dieron enfrentamientos en San Francisco de Macorís, ahí tú te das cuenta de que ¡no solo era la zona constitucionalista!, porque uno siempre habla de la zona constitucionalista, pero Santiago, San Francisco de Macorís, todos los alrededores de Santo Domingo, independientemente de que ellos estaban bajo un cordón en la zona de seguridad, todo eso llegaba, y ese gobierno constitucional fue reconocido por todo el país, tú sabes que los americanos fueron los que pusieron el gobierno de reconstrucción nacional, era lo que ellos querían, sin embargo, el gobierno de reconstrucción nacional no fue reconocido internacionalmente.  

PDL: No, cierto, cierto. Señor Francis, yo le sugiero, si usted me lo permite, hacer una pausa para en el próximo encuentro continuar, cerramos ahora, si usted quiere agregar algo más para cerrar este capítulo, diríamos, vamos a escucharle ahora y luego, entonces, en el próximo encuentro subrayar algunas cosas, algunas preguntas y continuar avanzando.

FCA: Claro, perfecto. Yo creo que podemos hacerlo en esta forma, y, sí quiero decirte algo que yo considero que es muy importante que no se nos olvide, y es lo siguiente, la historia de nuestro país, gracias a ustedes se está recuperando, con el trabajo que ustedes están haciendo, y la historia de nuestro país nosotros nunca debemos olvidarla, debemos tener en cuenta que nuestros verdaderos héroes tenemos que exaltarlos para que nuestra juventud sepa hacia dónde dirigirse, para que nuestra juventud sepa que nuestro país es un país que ha tenido momentos en su historia heroicos, momentos fabulosos, y momentos que de verdad se han utilizado y hechos que se han utilizado para la libertad y soberanía e independencia de nuestra patria, pero, muchas veces, cierta parte de la Revolución de Abril del 65 se ha querido quitar y se ha querido ocultar lo que realmente ha pasado, te digo, los felicito a todos, de verdad, por el trabajo que están haciendo, los felicito y esto va a quedar guardado, todos estos testimonios, a veces la memoria falla, tal vez uno tiene un testimonio y no es que lo da con esa precisión, esa exactitud y menos en la edad que nosotros teníamos cuando niños, pero, en las investigaciones que hemos hecho como te iba diciendo, ahí está la historia, y esa historia y hay que decirla, y si hay que decir nombres y apellidos, lamentablemente hay que hacerlo, uno no quisiera herir a nadie pero tampoco tenemos que ocultar nuestra historia, porque ocultar nuestra historia es hundirnos en el lodo y eso tenemos que evitarlo.

PDL: De nuestra parte, el Archivo General de la Nación, el Profesor Roberto Cassá y quien le habla, le damos las gracias, y agradeciendo este gesto y esos valores muy positivos que usted ha dado, así incentivamos a otros para que continúen, porque esa es, como usted dijo, la memoria histórica contemporánea que debe ser preservada.

FCA: Si.

PDL: Cómo no.

FCA: Muchas gracias a ustedes por permitirme dirigirle y contarle esta parte que uno ha vivido.

PDL: Gracias a usted, nosotros somos los que debemos estar agradecidos por eso. Gracias al señor Licenciado Francis Caamaño Acevedo por estas interesantes vivencias de su vida junto a su padre, Coronel de Abril, presidente Francisco Alberto Caamaño Deñó.